Tareas entre sesiones en psicología: cómo asignarlas y registrarlas en la historia clínica

Equipo Editorial6 min de lectura

Las tareas entre sesiones en psicología se registran en la historia clínica con cuatro datos: qué se acordó, a qué objetivo del plan responde, con qué frecuencia debe hacerse y cuándo se revisa. En la sesión siguiente se añade cuánto se cumplió y qué ajuste decidís. Con ese esquema, la tarea deja de ser una frase suelta al final de la sesión y pasa a ser un dato clínico que puedes seguir.

Casi todo lo que se publica sobre este tema explica qué tareas proponer. Esta guía se centra en lo que falta: cómo anotarlas y revisarlas sin convertir cada sesión en trabajo administrativo.

Qué son las tareas entre sesiones y por qué conviene documentarlas

Las tareas entre sesiones (también llamadas tareas para casa o trabajo entre sesiones) son actividades acordadas con el paciente para realizar fuera de consulta: autorregistros, ejercicios de práctica, escritura reflexiva, lecturas o ejercicios de exposición, según tu enfoque.

Documentarlas tiene tres ventajas prácticas:

  • Continuidad: la próxima sesión empieza en lo que se acordó, no en lo que recuerdas.
  • Trazabilidad: puedes ver qué tareas se repiten sin resultado y replantear el plan.
  • Coherencia con la historia clínica: la Ley 41/2002 incluye la evolución entre el contenido mínimo de la historia clínica (artículo 15.2 e). Anotar las tareas y su resultado es una forma ordenada de reflejar esa evolución; la norma no obliga a un formato concreto.

Tipos de tareas que conviene registrar

Según tu enfoque, lo que se registra cambia, pero casi siempre cae en una de estas familias:

  • Autorregistros: situaciones, pensamientos, conductas, sueño o estado de ánimo, con el formato que hayáis acordado.
  • Práctica de habilidades: ejercicios de relajación, comunicación asertiva o exposiciones graduadas planificadas con el paciente.
  • Escritura o lectura: diarios reflexivos, cartas o material psicoeducativo.
  • Experimentos conductuales: acciones concretas cuyo resultado se comentará en la siguiente sesión.

En todos los casos, el registro de la tarea en la historia es el mismo: qué, para qué, cuánto y cuándo se revisa.

Los datos mínimos que debe tener cada tarea

Una tarea bien registrada cabe en tres líneas. Estos son los campos que recomendamos:

  1. Descripción concreta: «Anotar cada noche la hora de acostarse y de levantarse» es registrable; «cuidar el sueño» no.
  2. Objetivo asociado: a qué objetivo del plan responde. Si no sirve a ninguno, quizá no sea necesaria. Una tarea ligada a un objetivo medible es mucho más fácil de revisar.
  3. Frecuencia y plazo: diaria, tres veces por semana, hasta la próxima sesión.
  4. Acuerdo del paciente: que la propuso o aceptó. Es útil para la alianza y para revisar después el nivel de dificultad.

Cómo registrar el cumplimiento en la sesión siguiente

La revisión es la parte que más se pierde. Un estudio observacional sobre 211 sesiones grabadas de 19 casos con evolución favorable analizó cómo terapeutas conductuales asignan y revisan tareas. Observó que, al revisar, los terapeutas suelen reforzar al paciente cuando cumple por completo, pero tienden a dejar de revisar la tarea cuando el cumplimiento es parcial o nulo (Marchena, Froxán y Calero, 2023, Psicología Conductual, DOI 10.51668/BP.8323107S). Es un estudio en un enfoque concreto, pero ilustra un riesgo general: sin un campo que te obligue a mirar, el incumplimiento pasa desapercibido.

Un registro sencillo del resultado incluye:

  • Grado de cumplimiento: completa, parcial o no realizada.
  • Lo que el paciente cuenta: dificultades, motivo y lo que notó, con sus palabras, entre comillas si es literal.
  • Decisión: se mantiene, se simplifica, se sustituye o se da por cerrada.

Ejemplo de nota con tarea

Ejemplo ficticio, con datos inventados solo para ilustrar:

  • Tarea acordada (sesión 6): autorregistro de situaciones de evitación, una por día, en la libreta. Objetivo 2 del plan. Revisión en sesión 7.
  • Resultado (sesión 7): parcial, 4 registros de 7. Refiere olvidar anotar por las tardes. Se acuerda registrar en el móvil con una alarma y reducir a una situación cada dos días.

Dónde anotarlas: nota de sesión o plan de tratamiento

Hay dos sitios y se complementan. En la nota de sesión (por ejemplo en el apartado Plan de una nota SOAP) queda lo que se acordó ese día y lo revisado. En el plan de tratamiento queda la visión de conjunto: qué tareas apoyan cada objetivo y cómo evolucionan. Si estás empezando a montar ese plan, te ayuda la guía para redactar un plan de tratamiento psicológico.

Lo que no conviene hacer es anotarlas solo en una libreta aparte: el seguimiento queda fuera de la historia y es difícil recuperarlo. Si estás reorganizando tu documentación, revisa también cómo estructurar un modelo de historia clínica psicológica.

Lista rápida para el cierre de cada sesión

  1. ¿La tarea es concreta y el paciente la ha aceptado?
  2. ¿Está ligada a un objetivo del plan?
  3. ¿Hay frecuencia y fecha de revisión?
  4. ¿Has anotado la revisión de la tarea anterior, incluida la parcial o no realizada?
  5. ¿Has decidido si se mantiene, se ajusta o se cierra?

Si usas notas con estructura, esta lista encaja en el apartado de plan o de intervención de formatos como DAP o PIRP.

Errores frecuentes al registrar tareas

  • Tareas vagas: «trabajar la ansiedad» no se puede revisar.
  • Sin objetivo asociado: acumulas tareas que no se conectan con el plan.
  • Anotar solo las cumplidas: pierdes la información más útil, la de los obstáculos.
  • Más detalle del necesario: las tareas y autorregistros pueden contener datos de salud, una categoría especial en el RGPD. Guarda lo que necesites para tu seguimiento clínico y nada más.

Cómo reducir el trabajo administrativo del seguimiento

El seguimiento de tareas es útil, pero añade minutos a cada sesión. Una herramienta puede ayudarte si respeta tu criterio clínico. En el módulo de plan de tratamiento de TherapyRecap, las tareas se registran con su frecuencia, pueden ligarse a un objetivo y se marcan como hechas por fecha. Además, cada propuesta del asistente solo cambia el plan si tú la apruebas. La decisión clínica sigue siendo tuya.

Preguntas frecuentes sobre las tareas entre sesiones

¿Qué son las tareas entre sesiones en psicología?

Son actividades que el psicólogo y el paciente acuerdan para realizar entre una sesión y la siguiente: registros, ejercicios de práctica, lecturas o experimentos conductuales. Sirven para llevar a la vida diaria lo trabajado en consulta y para que la sesión siguiente parta de información real.

¿Cómo se registra una tarea en la historia clínica?

Con cuatro datos mínimos: qué se acordó (en una frase concreta), a qué objetivo del plan responde, con qué frecuencia debe hacerse y cuándo se revisará. En la sesión siguiente se añade el resultado: cumplimiento y ajustes.

¿Qué anoto si el paciente no ha hecho la tarea?

Anota el grado de cumplimiento (completa, parcial o no realizada), lo que el paciente cuenta sobre el motivo con sus propias palabras y la decisión que tomáis: mantenerla, simplificarla o sustituirla. Es información útil para el plan, no un reproche.

¿Los autorregistros del paciente forman parte de la historia clínica?

Depende de cómo los uses. Si los incorporas para fundamentar tu evolución clínica, conviene conservarlos o resumirlos en la nota de sesión. Si tienes dudas sobre qué guardar y durante cuánto tiempo, consulta a tu colegio profesional.

Escrito por el equipo editorial de TherapyRecapLo forman los dos socios de TherapyRecap: un psicólogo general sanitario (colegiado CM03420, Colegio Oficial de Psicología de Castilla-La Mancha) y un ingeniero.Sobre nosotrosPolítica editorialConsultar el acuerdo de encargado de tratamiento (DPA)Sello del programa INCIBE Emprende Ventures, financiado por la Unión Europea (NextGenerationEU) dentro del Plan de Recuperación, Transformación y ResilienciaFinalista de INCIBE Emprende Ventures

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