Por qué el plan se queda en un cajón
El plan de tratamiento de muchos terapeutas vive en un documento aparte que se escribe al principio del proceso y rara vez se vuelve a abrir. Cuando llega el momento de revisar hacia dónde va el caso, hay que buscarlo, recordar en qué punto se había quedado y comprobar a mano si las últimas sesiones siguen apuntando en la misma dirección.
Cómo lo resuelve TherapyRecap
El plan vive en el tablero del paciente y se organiza en objetivos con indicador, tareas y unos datos generales con el enfoque y la próxima revisión. Después de cada sesión, el asistente compara lo hablado con el plan y te propone avances o cambios, cada uno con la cita literal que lo justifica. Tú decides qué entra: el plan solo cambia cuando lo apruebas.
Los cinco tipos de propuesta
Cada propuesta llega con un fragmento literal de la sesión, comprobado antes de enseñártelo.
- Avance en un objetivo: el progreso o el valor actual de su indicador.
- Cambio de indicador: otra forma de medir un objetivo.
- Nueva tarea para trabajar entre sesiones.
- Nuevo objetivo que ha aparecido en la sesión.
- Datos generales: el enfoque o la fecha de la próxima revisión.
Convierte tu plan anterior
Si ya tenías un plan escrito en texto libre, «Convertir tu plan anterior en objetivos y tareas» lo transforma en propuestas, cada una con el fragmento del que sale. Las revisas como cualquier otra propuesta, y la conversión se hace una sola vez.
Privacidad
El plan vive en la ficha del paciente, como el resto del historial. Los nombres y otros datos identificativos de las transcripciones y de los documentos se sustituyen por marcas antes de que el texto se indexe o llegue al asistente. El audio original se borra cuando la transcripción queda guardada. Los datos están alojados en Europa.
