DSM-5 o CIE-10 en informes psicológicos: cuál usar y cómo citarlo
No existe una norma que obligue a elegir el DSM-5 o la CIE-10 en todos los informes psicológicos. En la práctica depende de quién recibe el documento: los registros sanitarios oficiales de España codifican con la CIE-10-ES, mientras que el DSM-5-TR es el manual de criterios habitual en la formación clínica. Lo que sí es una buena práctica es declarar siempre el sistema y la versión que has usado. Abajo tienes las diferencias, qué dice la normativa y una pauta para documentarlo.
Definición: la clasificación diagnóstica de un informe es el sistema de referencia (DSM o CIE) y la versión con los que se nombra y se codifica un trastorno, de modo que cualquier lector pueda interpretarlo igual.
DSM-5 y CIE-10: qué es cada uno
La CIE (Clasificación Internacional de Enfermedades) es de la Organización Mundial de la Salud y abarca todas las enfermedades, no solo las mentales. El DSM (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales) lo publica la Asociación Estadounidense de Psiquiatría y se centra en trastornos mentales con criterios detallados. La edición vigente es el DSM-5-TR, publicado en 2022, que según la propia asociación incluye texto revisado, criterios actualizados y códigos de la CIE-10-CM.
Qué dice la normativa en España
El Real Decreto 69/2015, que regula el Registro de Actividad de Atención Sanitaria Especializada, establece que los diagnósticos principal y secundarios se codifican con la CIE-10 modificación clínica (CIE10ES) desde el 1 de enero de 2016. Ese real decreto regula registros de actividad hospitalaria y especializada: no dice qué sistema debe usar un psicólogo en un informe privado. Si trabajas en consulta propia, la elección la marcan el destinatario y tu criterio profesional, que debes poder justificar.
El Ministerio de Sanidad mantiene el catálogo de la CIE-10-ES; en su página de normalización figura la 6.ª edición (2026). Consúltalo cuando necesites el código oficial.
¿Y la CIE-11?
La OMS indica que la CIE-11 fue adoptada por la Asamblea Mundial de la Salud en 2019 y entró en vigor el 1 de enero de 2022. Que esté en vigor a escala internacional no significa que los registros españoles ya la usen: la página del Ministerio que hemos consultado solo ofrece la CIE-10-ES. Mientras no cambie, es razonable usar la CIE-10-ES para registros oficiales y citar la CIE-11 solo si el destinatario la pide.
Cuándo conviene cada sistema en un informe
La tabla es orientativa y no sustituye lo que exija cada destinatario.
Diferencias que importan al documentar
- Los códigos no son intercambiables. Los del DSM-5-TR se basan en la CIE-10-CM (versión estadounidense), no en la CIE-10-ES.
- Los criterios tampoco coinciden siempre. Un estudio de 2020 sobre el trastorno de estrés postraumático recuerda que el DSM-5 lo define de forma amplia y la CIE-11 de forma más estricta, y que esta última incorpora además el estrés postraumático complejo como trastorno hermano (PMC7448929). Por eso hay que decir qué criterios se aplicaron.
- La terminología cambia entre versiones. No mezcles nombres de un manual con códigos de otro.
Cómo dejar constancia en el informe y en la historia clínica
- Nombra el sistema y la versión: «DSM-5-TR (2022)» o «CIE-10-ES, 6.ª edición».
- Cita el código correcto de ese sistema, sin traducirlo de memoria de uno a otro.
- Anota la fecha de la valoración, porque las versiones se actualizan.
- Distingue observación de interpretación: separa lo que el paciente refirió y lo que observaste de tu valoración profesional, como en una nota SOAP.
- Mantén la coherencia entre informe, historia y plan de tratamiento. Para la estructura del documento, usa una plantilla de informe psicológico.
La valoración diagnóstica es siempre del profesional. Una herramienta como TherapyRecap puede dejar a mano los criterios del DSM-5 mientras registras la sesión, pero la decisión y la firma son tuyas. Si usas IA en el proceso, lee antes cómo utilizar la IA en psicología.
Datos sobre el uso real de cada sistema
La encuesta mundial OMS-IUPsyS, publicada en 2013 y resumida por el Consejo General de la Psicología en Infocop, recogió datos de 2.155 psicólogos de 23 países: la CIE-10 era la más usada (51 %) frente al DSM-IV (44 %). Es un dato internacional de hace más de una década; no describe la práctica actual en España.
Preguntas frecuentes
¿Qué clasificación diagnóstica debo usar en un informe psicológico en España?
No hay una regla única para todos los informes. Los registros oficiales de actividad sanitaria codifican con la CIE-10-ES (Real Decreto 69/2015), y el DSM-5-TR es el manual de criterios más usado en la formación clínica. Lo prudente es preguntar qué exige quien recibe el informe y declarar siempre el sistema y la versión que has usado.
¿Puedo poner el código del DSM-5 en un informe?
Sí, siempre que indiques que es el DSM-5 o el DSM-5-TR. Los códigos del DSM-5-TR se basan en la CIE-10-CM, la versión estadounidense de la CIE-10, así que no son idénticos a los de la CIE-10-ES. Si el destinatario pide el código de la CIE-10-ES, verifícalo en el catálogo del Ministerio de Sanidad.
¿Ya hay que usar la CIE-11?
La OMS la adoptó en 2019 y entró en vigor el 1 de enero de 2022. En España, la página de normalización del Ministerio de Sanidad que hemos consultado ofrece la CIE-10-ES (6.ª edición, 2026) y no menciona la CIE-11. Comprueba con tu colegio profesional o con el destinatario antes de cambiar de sistema.
¿Qué clasificación usan más los psicólogos?
Una encuesta de la OMS y la IUPsyS a 2.155 psicólogos de 23 países (2013) encontró que se usaba más la CIE-10 (51 %) que el DSM-IV (44 %). Es un dato internacional y antiguo, no refleja la práctica española actual.